Con el corazón galopante, subimos al bus rumbo al hipódromo de Monterrico. Este encuentro era especial, una conexión con una especie que ha acompañado al hombre en innumerables eventos importantes, una conexión espiritual que perdura en los años. A lo lejos, divisamos un ejemplar guiado por su jaquima; el entrenador lo contiene. Su viva mirada nos muestra su desconcierto; no estamos en su rutina, en su itinerario deportivo, en esa milicia de cumplir con cada hora asignada como un deportista de élite. Su bello manto alazán, su musculatura definida, su cuerpo estilizado sobre patas largas y fuertes, con una configuración aerodinámica y elegante, un perfil recto y ojos expresivos… se agita, mostrando su temperamento enérgico e impetuoso. La competitividad corre por sus venas.


La Dra. Yahaira Quinto nos da la bienvenida y nos guía, brindando información clave sobre el bienestar de los caballos. Recién llegados del haras, se encuentran en una etapa de adaptación, pero cada hora es crucial: entrenamiento, alimentación, descanso, evaluación post-entrenamiento y, si es necesario, tratamiento individualizado. La doctora comparte detalles de su tesis, «Lesiones corneales post-competencia en pista de arena en equinos», un ejemplo del largo camino por recorrer en cada especialidad de la maravillosa medicina veterinaria.
El Dr. Sabino Arias, encargado de esta sección, nos recibe. Médico veterinario dedicado a los caballos, proviene de un linaje destacado: su abuelo, Sabino Arias Martínez, quien falleció a los 94 años dejando un legado de más de 3400 victorias y una familia de profesionales como su padre, el doctor Sabino, y su tío, también dedicado a la medicina veterinaria; él siendo la tercera generación, un gran referente en medicina veterinaria equina, nos guía hacia la pista de arena. Emoción, silencio, miles de preguntas… El doctor nos detalla el horario de entrenamiento, los descansos, los principales problemas que enfrenta día a día (un trabajo de 24/7, 365 días al año). Su dedicación nos inspira a la actualización constante. Observamos a un pura sangre en pleno entrenamiento con su jockey; la fuerza en cada paso, cada latido, la velocidad, la determinación… una experiencia única, fruto de un trabajo diario en equipo.
De regreso a la zona de boxes, vemos a un ejemplar recibiendo láser terapia, bajo la supervisión de la Dra. Quinto y las instrucciones del Dr. Sabino Arias, con plasma sanguíneo. Una experiencia inolvidable: una especie majestuosa y una carrera que correremos juntos.








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